• 20/07/2021 4:52 AM
Vejez feliz y al propio ritmo

Vejez feliz y al propio ritmo

El ser humano atraviesa por muchas etapas durante su vida y la vejez es la última de estas, una de las etapas de mayor importancia pero, quizás, una de las más olvidadas. Pasamos mucho tiempo pensando en cómo cuidar de la niñez y, luego, en la edad adulta, nos ocupamos de las responsabilidades propias de esta etapa y no se habla tanto de qué hacer cuando lleguemos a la vejez; esto no solo le sucede al adulto mayor, sino también a todas las personas que se encuentran a su alrededor que no tienes herramientas de abordaje.

En la vejez suceden grandes cambios con los que se tiene que lidiar, no solo cambios físicos propios del proceso degenerativo de la edad, sino también en los ámbitos laboral y social, siendo entonces tres factores importantes que se unen en esta etapa del desarrollo y que convierten este momento en una etapa de transición, en la cual cada persona se va a adaptando según sus necesidades y según su propia historia de vida.

Es común que no se hable tanto de la vejez. Hay quienes la estigmatizan ya que se considera poco productiva; es frecuente escuchar en personas, después de los 40 años de edad, hablar de lo difícil que se hace encontrar oportunidades laborales. La fuerza que se tenía en edades anteriores va mermando, ya no se va al mismo ritmo de antes. En este momento, el adulto mayor inicia un proceso de encontrar su propio ritmo.

También, nos encontramos con las funciones sociales que se ven influenciadas en este momento de la vida, se van modificando los roles que antes se ejercían, se empiezan a adaptar según las nuevas necesidades, al igual que se ejecutan otras actividades sociales, ya no se involucran tanto hacia lo externo, sino por el contrario, se ven más selectivos con su círculo social, eso también puede variar según la personalidad de cada uno, pero, por lo general, en la vejez se tiende más a la interiorización y a mantener grupos sociales íntimos.

Ahora bien, es imposible hablar de la vejez sin que llegue a nuestra mente la tan temida palabra “muerte”, la cual hace que muchos no quieran hablar de este tema, prefieren verlo como algo que les sucede a otros, pero la vejez nos toca a cada uno de nosotros, cada día vamos encaminados a ella y depende de cada uno el cómo queremos vivir este momento, y de cómo nos preparemos para tener una vejez saludable y feliz.

Vejez feliz y al propio ritmo
Foto: cortesía Centro Gerontológico FUNGEVIS

¿Qué hacer durante la adultez?

En la medida en que todos tengamos una relación más cercana con la vejez podremos entender que es inevitable llegar a ella y también nos hará personas más empáticas con quienes ahora la están atravesando.

El adulto mayor no tiene por qué convertirse en una carga, ni estar sentado en una silla todo el día: tenemos que empezar a cambiar estos conceptos y a involucrarlos más en nuestras vidas, quizás no tengan la misma fuerza, pero vaya que tienen historia y sabiduría, una sabiduría que les ha permitido llegar a donde están, ellos están llenos de errores, pero también de triunfos, lo que los hace unos consejeros extraordinarios y tienen derecho a tener una vejez feliz.

No olvides que cada etapa tiene su propio momento y su propio disfrute, y la vejez no escapa de esto, permítete disfrutar cada momento que tengas, sin olvidar que es importante cuidarse, comer sano, mantener una actitud positiva, buscar actividades recreativas de disfrute y de distracción; recuerda que en este momento no tienes que ir al ritmo del otro, encuentra tu propio ritmo de hacer las cosas. Y si aún no estás en esta etapa no esperes llegar a ella para hacer estar cosas, empieza desde ahora a cultivar lo que quieres disfrutar cuando llegues a tu vejez, cuando llegues a la edad dorada.

Psic. Carbelis Pandares – Tymos Psicología

Imagen: cortesía de Fungevis