• 13/06/2021 1:08 PM
El tercero necesario en una relación: el wedding planner

Wedding planner: el tercero necesario en una relación

               Como lo leyeron en el título: hay terceros que no solamente hacen falta, sino que son necesarios para una pareja exitosa. Y no se trata de una molesta suegra que quiere intervenir en todo y dominar con sus opiniones ni mucho menos de una relación abierta de tres o “felices los cuatro”, el único tercero que defendemos en este artículo es una figura que desde hace unos años ha tomado no solo el protagonismo sino la batuta de las bodas, el maravilloso acto que sella las relaciones.

               El organizador de bodas o, en inglés, wedding planner, es una persona que se encarga de la planificación, coordinación y desarrollo de eventos nupciales, ocupándose de todos los aspectos relacionados con la celebración. Tienen mucho tiempo haciendo magia, pero, de un tiempo para acá, se ha puesto “de moda”. Antes, el ajetreo de las innumerables tareas para la unión de dos iba sobre los hombros de las madres, las abuelas y – en general – de los familiares y allegados de los novios.

Wedding planner: el tercero necesario en una relación
Fotos cortesía Daviana Boada

               Las bodas en 2020 son un reto redoblado

               El algoritmo de las redes sociales nos hizo encontrar a Daviana Boada, una joven maestra de preescolar que define su profesión original de enseñar niños en etapa inicial como una pasión, también, “pero descubrí lo buena que era para planificar todos los cumpleaños y fiestas de mis personas cercanas y decidí hacer los primeros cursos y certificaciones.  Ya hoy en día tengo cinco años (como wedding planner) y lo que más disfruto es esa sonrisa y ese abrazo de los novios cuando me dicen que todo quedó perfecto, tal y como lo soñaron”.

               Sin modestia, Daviana afirma que la ayuda del wedding planner es la misión más importante, pues deben dar tranquilidad y garantía de que todo va a salir bien, tal como los contrayentes lo imaginan. Se cansó de enumerar las ventajas que tiene, sobre todo para las novias, que son quienes suelen involucrarse de lleno en los preparativos, pues casi siempre, “les falta el tiempo, no saben por dónde comenzar, no conocen del tema, quieren – por supuesto – que su boda sea única, contar con los mejores proveedores, optimizar el presupuesto, no querer involucrar a los familiares en la planificación… En fin, despreocuparse por el gran día”.

               Al menos en Latinoamérica, el 2020 comenzó y el coronavirus era tema de otras latitudes; no nos planificamos para vivir en cuarentena con un confinamiento que obligó a suspender reuniones y a mantener distanciamiento físico. Durante los últimos meses del año, los países han tomado medidas para reactivar progresivamente la economía, volvieron los eventos, incluidas las bodas. “El regreso ha sido un poco rudo, las personas aún tienen miedo y es completamente normal. Yo les digo que, simplemente, debemos adaptarnos a la nueva modalidad y tener una higiene extrema. Las bodas, sin duda, cambiaron muchísimo, ahora serán más valoradas y más familiares”, asegura Daviana.

El tercero necesario en una relación: el wedding planner

               Hasta en las mejores familias

               Necesitábamos conocer las anécdotas que ha vivido una wedding planner en las casi 30 bodas que ha organizado en cinco años: desde las más pomposas hasta las más sencillas, además, recuerda que, por algunas, ni siquiera cobró: “Una vez, a un señor le dio un infarto en plena boda, al momento del buffet; menos mal que mi equipo y yo solucionamos súper rápido y lo enviamos a una clínica con los paramédicos. Afortunadamente, el invitado recibió atención a tiempo y la boda continuó”.

               Las escenas de peleas no ocurren solo en las películas. Hay parejas que sucumben ante la tensión de las emociones incluso en su fiesta de matrimonio. “En otra boda, yo no encontraba a los novios y resulta que se estaban cayendo a golpes en el ascensor del hotel donde se celebraba la recepción; me tuve que meter a separarlos y conversar con ellos. A los 20 minutos, ya estaban abrazados y disfrutando” ¿Ven?, no todo es logística y protocolo, el wedding planner tiene que hacer de terapeuta de parejas, también.

               Contratar un organizador de bodas es la mejor opción para los futuros esposos que desean supervisar cada detalle pero descargarse del estrés que significa ejecutar las tareas que implica un acto tan importante. Daviana Boada está dispuesta a ser la tercera, pero no en discordia, sino en ayudar a que ese día sea tal como lo soñaron: “soy una wedding planner que se adapta a todo, a cada pareja, al plan que tengan en mente y, sobre todo, a su presupuesto”.

Texto: Lirio Pérez

Fotos: Daviana Boada