• 15/01/2021 6:46 AM
Relaciones internacionales después de la pandemia

Relaciones internacionales después de la pandemia

Desde diciembre de 2019, el mundo ha sido testigo del comienzo de una nueva y muy peligrosa epidemia mundial conocida como Coronavirus, y los científicos lo llamaron Covid-19, ya que apareció en la ciudad de Wuhan y se extendió rápidamente a casi todas las provincias de China a menos de un mes de diagnosticado el primer caso confirmado.

La aparición del virus provocó un estado de pánico y ansiedad en todos los países, especialmente, luego del desarrollo de los medios de transporte, comunicaciones y la apertura de las relaciones internacionales en todos los ámbitos: político, económico, cultural, turístico y tecnológico.

Este virus emergente llega casi cien años después de la gripe española entre los años 19180 y 1920, en un escenario muy similar al que vivimos actualmente. Luego de anunciar la propagación del Coronavirus a fines del año 2019 y principios del 2020, el mundo entró en un estado de estancamiento y anticipación, y se iniciaron estudios científicos y pruebas clínicas en los infectados para averiguar cómo surgió, dado que se trata de una versión avanzada del virus del SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) o una extensión y desarrollo del mismo tipo.

Relaciones internacionales después de la pandemia darán prioridad a la vía digital

Volviendo al tema de las relaciones internacionales, el fin de la Guerra Fría en la década de los ’90 marcó el inicio de una nueva era de relaciones interestatales, hubo un notable desarrollo de mayor apertura y continuidad entre pueblos y grupos políticos gracias a la aceleración del desarrollo tecnológico y la facilidad de comunicación entre individuos, instituciones y gobiernos, por lo que el mundo se volvió «plano» como lo describió el célebre escritor Thomas Friedman al hablar del desarrollo de la economía global a la luz de la creciente globalización y el desarrollo tecnológico en el campo de las comunicaciones y la tecnología digital.

Sin embargo, debido a la propagación del Coronavirus, y por su naturaleza misteriosa y transmisión rápida y aterradora, el mundo ha sido testigo de un cambio notable en la naturaleza de la dinámica de las relaciones entre países desde febrero de 2020, que allana el camino para el desarrollo de una nueva forma de relaciones internacionales durante los próximos años y décadas, que puede depender en gran parte de los medios de comunicación digitales y virtuales.

Cambios en las relaciones internacionales en 2020

  •  Todos los países han ido cerrando gradualmente sus fronteras terrestres, marítimas y aéreas, y detenido algunos intercambios comerciales y visitas oficiales, y estas fueron reemplazadas por la activación de reuniones y consultas internacionales a través de conexión a Internet, llamadas de video y conferencias interactivas desde más de un país. El movimiento entre países se limitó a ayudar a sus ciudadanos varados a regresar a sus países de origen en medio de estrictos controles basados ​​en las directrices de la Organización Mundial de la Salud y las autoridades de salud en cada país.
  • Aumento de la cooperación internacional humanitaria y médica a través de la OMS y la ONU, que pusieron sus capacidades en ayudar a las personas más pobres y vulnerables, además del gran papel que ha jugado y sigue desempeñando el Comité Internacional de la Cruz Roja y organizaciones  similares.

La mayoría de los países, especialmente los desarrollados, ha enviado misiones médicas y humanitarias directas a los pueblos y países que se han visto afectados por la pandemia , a través de la distribución de ayuda, equipos de esterilización, mascarillas, indumentaria especial para paramédicos, enfermeras y médicos, además de ayuda económica, alimentos y medicinas.

Esto generó un fenómeno positivo sobre el cuál construir en el futuro: activar la cooperación internacional entre naciones para enfrentar el peligro que representa la epidemia para todos los pueblos, a pesar de sus diferencias políticas, económicas, sociales y culturales.

El mundo ha visto cómo la mayoría de países dejó de lado sus diferencias y se dedicaron al socorro de los más afectados a través de misiones humanitarias mutuas o de Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales, y contribuyeron a estudios científicos y médicos para descubrir la vacuna y tratamientos para enfrentar el virus.

  • Aunque el Covid-19 ha cobrado la vida de millones de personas, la naturaleza del hombre lo lleva al mal y a la primacía del interés privado sobre el interés general, por lo que encontramos que algunos países han explotado la pandemia para «ganar puntos» en la política internacional acusando a otros países, organizaciones e individuos de estar detrás de la propagación de la epidemia con fines económicos, para cambiar el rostro de las relaciones internacionales o para promover sus inventos tecnológicos modernos.

China fue acusada de «inventar» la epidemia; otros señalaron a Bill Gates, dueño de la famosa empresa Microsoft, de estar involucrado en la propagación por su supuesta participación en un acuerdo relacionado con futuras vacunas, lo que le permitiría difundir la tecnología 5G. EEUU fue acusado, también, pero de ocultar información importante sobre el virus y su peligro.

En resumen, se puede decir que el mundo tiene una urgente necesidad de reactivar el trabajo y la productividad, y las actividades de las Naciones Unidas y sus organizaciones subsidiarias son fundamentales para conducir las relaciones internacionales hacia una mayor armonía y carácter humanitario para enfrentar los peligros de epidemias y desastres que amenazan el futuro de la humanidad como los virus mortales, el calentamiento global, la desertificación y la escasez de recursos naturales renovables.

“Compartimos el mismo hogar, la misma casa: hagámoslo más seguro y habitable”. El Embajador

Foto: Astelus