• 18/07/2021 6:08 PM
Familia unida: la mejor estrategia ante el cáncer de mama

Familia unida: la mejor estrategia ante el cáncer de mama

Cuando una mujer se enfrenta a la noticia de estar padeciendo un cáncer de mama, hay que tener en cuenta que este diagnóstico lo recibe ella, pero también su grupo familiar.   La familia debe enfrentar el reto de brindar acompañamiento a una mujer que está atravesando una crisis, con todo lo que esto pueda implicar.

Es importante considerar que este tipo de diagnóstico origina en la mujer que lo recibe un duelo (por la pérdida del estado de salud) y que antes de que pueda producirse la aceptación y el impulso necesario para iniciar un tratamiento, debe atravesar por diferentes etapas como la negación, la rabia, depresión y negociación, y que el principal soporte que su familia puede brindarle es acompañarla en cada una de ellas.

Para la familia, quizás, el reto principal es lidiar con la rabia, pudiéndose generar conflictos adicionales que vienen a empeorar la situación.   Entender el proceso por el cual atraviesa la paciente no es fácil y requiere de una inteligencia emocional para poder sortear tanto con las emociones propias como con las de la enferma.

Soporte emocional en el seno familiar

Es transcendental comprender y gestionar las emociones. Las estrategias para poder enfrentar esta situación en familia, son muy diversas y entre ellas podemos mencionar cinco:

  1. Hablar claramente: Una charla sincera con exposición de los sentimientos puede ayudar en gran medida. La familia debe procurar crear este espacio lo antes posible y propiciar un ambiente en el que cada miembro sienta la libertar de hablar sin censura. Todas las emociones y sentimientos son válidos, se trata de que cada quien manifieste lo que siente sin juicios ni críticas.

 

  1. Identificar la emoción presente y darle el nombre correcto. En muchas ocasiones, se esconde una emoción debajo de otra. Por ejemplo, detrás de la rabia puede esconderse el miedo y, lejos de reaccionar ante la agresividad de la paciente o de algún miedo de la familia, puede buscarse más bien identificar el miedo subyacente; esto puede lograrse preguntando llanamente, ¿Qué es lo que más te asusta en esta situación?

 

  1. Dar permiso para sentir para después aceptar.  Estamos claros en que la paciente y su familia deben aceptar este diagnóstico para poder emprender las acciones necesarias para buscar la cura.  Pero, para llegar a eso, es imprescindible que primero se permita sentir cada emoción, sin reprimir. Por ejemplo, si la paciente siente mucha tristeza y tiene ganas de llorar, hay que permitirle que lo haga abiertamente.

 

  1. En ocasiones, la familia (con buenas intenciones, obviamente) le dice a su familiar enferma “no llores”, “ten fe”, “seguro vas a salir de esto”… Y está muy bien, la fe y la certeza de que se puede superar esta situación son muy importantes, pero, en su debido momento. Primero, la paciente debe vivir y experimentar sus emociones tal como se le presenten para poder tener el valor de seguir adelante.

 

  1. Respetar tiempos. El proceso emocional se da por etapas y no es posible determinar cuánto tiempo debe durar, cada quien lo lleva a un ritmo diferente y es necesario que la familia le permita a la paciente vivir su proceso a su manera y de acuerdo con la forma como ella lo vaya experimentando.  Si lo que se quiere es ganar tiempo para iniciar tratamientos, hay que considerar que forzar, reprimir y coaccionar lo que puede ocasionar es un mayor retraso.

Movilizar los recursos familiares

La crisis derivada de un diagnóstico de cáncer de mama puede afrontarse desde el propio seno familiar.   Para ello, es necesario conocer los recursos familiares disponibles, siendo muy útil que en este punto se converse abiertamente, para identificar:

  • Capital Humano: Conocer con quien se cuenta, cuáles son los miembros de la familia que pueden hacer determinadas tareas (por ejemplo, acompañar a la paciente a la consulta). En este punto, deben considerarse tanto los miembros de la familia que viven en la misma casa como a otros parientes que pueden estar muy dispuestos a colaborar.

 

  • Red Social de apoyo: En muchas ocasiones, la familia cuenta con vecinos, amigos, congregaciones, etc. a las cuales recurrir y que constituyen un verdadero soporte, por lo tanto, a la hora de listar los recursos, es importante tenerlos en cuenta.

 

  • Capital Financiero: Cuantificar los recursos monetarios disponibles para afrontar la situación y, en caso de que los recursos no parezcan suficientes, establecer alternativas, investigar sobre a qué instancias acudir, a quién pedir donaciones- Asignar las tareas de investigación a los miembros de la familia que mayor capacidad tengan para hacerlo.

En fin, el recibir un diagnóstico de cáncer de mama puede traer consigo todo un desafío para la familia y una de las mejores estrategias lo constituye la gestión emocional y la movilización de recursos familiares para poder buscar las soluciones que conlleven a la superación exitosa de la enfermedad y no hay un lugar mejor para hacer todo esto que en el seno de una familia que pueda brindar la comprensión y el acompañamiento requerido.

Por Dra. Aura Costero – Médico de Familia, CEO de WellnessCenter C. A.

Foto: Dreamstime en elEconomista.es

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