• 06/01/2021 3:49 PM

Autoimagen: ¿Qué ves cuando te miras al espejo? 

Autoimagen: ¿Qué ves cuando te miras al espejo? 

Autoimagen: ¿Qué ves cuando te miras al espejo? 

Autoimagen: ¿Qué ves cuando te miras al espejo? Para dar una respuesta a esta pregunta, es necesario saber que la autoimagen es el valor o estimación que nos damos cuando nos observamos a nosotros mismos.

Va mucho más allá de la imagen corporal y tiene una relación estrecha con la autoestima, la autocrítica y el autocontrol puesto que, dependiendo de la relación que establecemos con nuestro propio yo, tendremos relaciones agradables y satisfactorias con los demás. 

Se trata de aceptarte tal como eres y de tener una visión amplia sobre ti; esta visión cambiará con el tiempo y se llamará transformación del ser, de tu ser, un proceso que solo depende de ti si es positivo o negativo, además, dependerá de tus experiencias durante tus años de vida, pues jamás será igual la percepción que tienes ahora como adulto que la que tenías como niño o adolescente.

Algunas ciencias como la filosofía y la psicología expresan que es de vital importancia tener una honesta y muy buena imagen de nosotros, incluyendo esto el tener un excelente diálogo con nuestro yo interno y, además, aprender a dominar nuestra mente, conociendo qué clase de ideas y sentimientos depositamos en él, recordando que somos lo que pensamos, es importante recordar también que la base de nuestra autoestima es una buena autoimagen.

Autoimagen: ¿Qué ves cuando te miras al espejo? 

¿Cómo saber si tu autoimagen es negativa?

Ocurre cuando, al mirarte al espejo, solo sientes rechazo por ti, no te gusta lo que ves: tu cara, cabello, te ves gordo, deforme y pare de contar de calificativos negativos que puedas imponerte frente al espejo. Nos castigamos y, cuando esto ocurre, te encuentras en un proceso autodestructivo y esto solo empeora cada uno de tus problemas: no nos aprobamos solo vemos nuestras debilidades y fracasos. 

Esa autoflagelación demuestra que eres una persona desequilibrada, pero, ¿sabes? No es tu culpa, quizás, estás arrastrando contigo una imagen de debilidad fomentada por tus figuras de autoridad en el pasado (padres, abuelos o entorno) que solo te hacían ver tus debilidades y no lo fuerte que eras y eres. 

Por lo anterior, podemos decir que tener una autoimagen negativa o positiva va a depender de factores emocionales como lo vivido en la infancia, el contexto emocional, formación, cultura y apoyo, o – incluso – lo que no que recibimos de los demás, tomando en cuenta que la familia es nuestra mayor influencia , por ser donde aprendemos y se nos transmiten nuestros valores. La familia es la base principal del buen desarrollo de nuestra personalidad y, a la vez, de nuestra autoestima, fomentando, además, nuestra imagen, que puede ser negativa o positiva.

Pasa del miedo a la atracción

Una autoimagen pobre nos hace actuar con miedo y no con fe. Nos pasamos mucho tiempo mirando lo que está mal en nosotros y en los demás sin realmente saber quiénes en realidad somos. Otra de las cosas que hacemos y que empeoran nuestra imagen es la comparación con otros  porque nos hace ver como seres inferiores. 

Cuando cargamos sobre nuestros hombros una autoimagen destructiva, el mundo entero lo nota por el tono de voz o el lenguaje corporal que demuestra inseguridad y desconfianza en nosotros mismos. Esta situación permitirá que otros te traten tal como tú te ves: inseguro y desconfiado, y se generará un círculo negativo a tu alrededor: recuerda que tú no eres igual a nadie y nadie es igual que tú, eres un ser único e irrepetible.

Cargar con una imagen negativa sobre ti genera un desequilibrio entre cuerpo – mente que traerá a tu cuerpo síntomas como insomnio, dolores musculares, cefaleas y cambios en la tensión arterial, entre otros. Todos serán producto de la carga negativa que llevas en tu interior. 

Cambiemos, desde este momento, el no puedo o qué va a decir la gente por palabras empoderadas como si puedo, soy capaz, me lo merezco, lo haré y lo lograré.

Tres pasos para desarrollar una autoimagen constructiva
  1. Evita que las opiniones de terceros te afecten, no lo permitas. No puedes controlar lo que otros dicen sobre ti o te hacen, pero cómo reaccionar ante eso sí depende solo de ti.

 

      2. Autoanalízate: descubre cuáles son tus virtudes, fortalezas, debilidades y deseos, así tendrás un concepto más amplio de ti.

 

      3. Relaciónate de manera positiva, inicia una buena conversación con los demás, con seguridad y confianza: que el mundo vea que siempre tienes buena actitud y eso se irradia. La buena vibra es contagiosa.

Texto: Fabiola Pérez – Médico / Mamá / Motivadora